25 mayo 2006

Pablo Neruda

Uno de esos días grises en clase de Literatura, me desperté de repente al escuchar este bonito poema y creo que no lo olvidaré jamás.


Me gustas cuando callas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

17 mayo 2006

Bonita foto pero robada

12 mayo 2006

Cuentos para pensar ... Jorge Bucay

Hace dos años aproximadamente mi bomberito David dejó caer en mis manos un magnífico libro titulado Cuentos para pensar de Jorge Bucay ... Real como la vida misma!!

El buscador

Un buscador es alguien que busca, no necesariamente que encuentra.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe que es lo que esta buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, él buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de si mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, un colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.
...una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.
Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción...:
Abdul Target, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.
Mirando a su alrededor el hombre de dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:
Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses, y 3 semanas,
El buscador se sintió terriblemente conmocionado.
este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.
Una por una, empezó a leer las piedras.
Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años...
Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó.
lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No, ningún familiar- dijo el buscador- ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿ cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos?!!!!!!
El anciano se sonrió y dijo:
-Puede usted serenarse. No hay terrible maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...
Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello.
Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
a la izquierda, que fue lo disfrutado....
a la derecha, cuanto tiempo duró el gozo..
conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?,¿dos?,¿tres semanas y media?...
Y después... la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana'...
¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo...?
¿y el casamiento de los amigos?
¿y el viaje más deseado...?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?.
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?...
Así... vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos...cada momento.
Cuando alguien se muere,
es nuestra costumbre,
abrir su libreta
Y sumar el tempo de lo disfrutado,
para escribirlo sobre su tumba,
porque Ese es, para nosotros,
el único y verdadero tiempo VIVIDO.
Jorge Bucay

05 mayo 2006

Maravillosa escapada a París

Volando llegamos a tierras parisinas en busca y captura de nuestro hotel new Candide , disfrutamos de nuestras primeras imágenes de esta espectacular ciudad gracias a un curioso metro descubierto. Una vez en nuestra casa en París, ansiosos marchamos a visitar los diferentes brillantes! Rondando llegamos a la plaza de la Bastille, naufragando llegamos a la isla de la ciudad y allí estaba la mas grande Notre-Dame, saltamos de la isla y por un momento pensábamos que estábamos en Egipto, una gran pirámide de cristal, que se reflejaba el cielo de París y un obelisco en la plaza la Concordia, de repente nos metimos en una selva, vagamos por la selva captado los diferentes olores y colores que te hacían alegre el camino, a lo lejos vimos el arco del triunfo, en seguida nos fuimos a la vera del Sena, junto a él podíamos ver a la más famosa de la ciudad e íbamos rumbo a ella!! Después de disfrutar de la compañía del Sena unos cuantos minutos estábamos a los pies de la Eiffel, subimos 630 escalones y pudimos contemplar unas panorámicas vistas de toda la ciudad, el viento nos silbaba una melodía y el sol no miraba bajo las nubes y nos sonreía, embarcamos en un precioso bateau que nos hizo volar como un velero y por último saludamos a la Luna!
Al día siguiente volvimos a Egipto, (ya sabéis, la cabra siempre tira al monte!) y durante 5 horas estuvimos entretenidos compartiendo compañía con diferentes dioses, emperadores, momias, etc..
Hay que resaltar la popularidad de la amiga Gioconda, la obra más famosa de Leonardo, nos echamos unas miraditas y ella me sonrió. Al salir de allí la lluvia caía sobre nosotros sin piedad así que el muermo nos podía y nos metimos en la cama, que es donde mejor se está cuando llueve!!!(San Fernando, dentro de poco la bailaremos!!!).
Al despertar nos dirigimos al cénit de París (Montmartre), este barrio tiene un encanto especial, indescriptible! Allí pasamos lo que nos quedaba de sol, intenté congelar algunos de los momentos en esta peculiar ciudad (130 fotos)
Solo nos quedaba recoger la maleta de los sueños.